Mi hijo se deja pegar y no responde
Muchas familias se preocupan cuando su hijo recibe golpes, salen arañados, mordidos o incluso reciben insultos de otros niños. Y, totalmente normal, sobre todo cuando no sabe cómo defenderse. No saber responder puede generar en tu hijo miedo, inseguridad o incluso ansiedad. En este artículo descubrirás por qué algunos niños no se defienden, cómo reconocer si necesitan apoyo y algunas estrategias que puedes enseñarle para que se defienda de manera segura y sin pegar.
Por qué algunos niños no se defienden
Hay muchas razones por las que un niño no sabe reaccionar o no se defiende. En mis sesiones, las razones que más se repiten son:
Miedo:
Por un lado, miedo a la reacción de los adultos que forman parte de su entorno. Y, por otro lado, porque la situación en sí, les asusta. Por lo que refieren evitar el problema, darse la vuelta, intentar hacer que no ha pasado nada.
Falta de confianza/timidez:
Cuando no confían en sus habilidades, no tienen desarrollada la confianza e incluso si son niños que empiezan a mostrar timidez, es más probable que no actúen para defenderse.
Aprendizaje previo de pasividad:
Si han visto que reaccionar no funciona o que siempre intervienen otros por ellos, pueden no intentar defenderse.
Señales de que tu hijo necesita ayuda para defenderse
En primer lugar, lo que yo os recomiendo es que observéis. Es importante observar ciertas conductas que indican que el niño puede necesitar apoyo para afrontar situaciones difíciles:
Hay niños que de forma general evitan el conflicto constantemente, incluso cuando sería seguro expresarse. Es decir, suele decir que sí a todo, no lidera juegos, agacha la cabeza, comparte siempre sus cosas e incluso las regala. Y, algo sorprendente, en casa no suele tener muchas rabietas y es un niño que se conforma con todo.
Sentirse intimidado sin expresar sus emociones o comunicar lo que siente.
Presenta cambios de conducta o ansiedad, como llanto frecuente, pesadillas o aislamiento social. E incluso regresiones en conductas y procesos que ya tenía afianzados.
Cómo ayudar a tu hijo a defenderse sin pegar
Enseñar a un niño a defenderse no significa que deba pelear, sino que aprenda otras estrategias para defenderse sin pegar. Es decir, que aprenda a establecer límites y protegerse de manera segura:
Palabras y gestos claros:
Enséñale frases como “no me gusta” o “para” y gestos firmes para expresar sus límites.
Juegos de rol y dramatización:
Practicar situaciones con muñecos o entre familiares ayuda a que se sienta más seguro.
Reforzar la confianza:
Elogia cada intento de defenderse y celebra los pequeños logros. Esto le dará seguridad para actuar. Pero si sientes que es un niño que no tiene confianza porque su autoestima está bajita, necesitará un apoyo adicional.
Errores comunes que dificultan que un niño se defienda
A veces, sin darnos cuenta, podemos dificultar que el niño aprenda a defenderse:
Sobreprotegerlo o resolver siempre los problemas por él, lo que limita su aprendizaje.
Compararlo con otros niños que reaccionan de manera diferente, generando frustración.
Usar castigos físicos o gritos para “enseñarle” a defenderse, que fomentan miedo y confusión.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo enseñarle a decir “no” con firmeza?
Usando juegos de rol, frases claras y reforzando cada intento positivo.
¿Es normal que tenga miedo al conflicto?
Sí, sobre todo cuando se trata de niños sensibles o tímidos; lo clave es acompañar y dar herramientas para expresar límites de manera segura.
¿Cuánto tarda un niño en aprender a defenderse sin pegar?
Depende del niño y depende de las estretagias que tengas tú como mamá o papá para enseñarle; con paciencia y práctica diaria suele aprender en semanas o meses.
¿Debo intervenir siempre que le peguen?
Intervén cuando haya peligro físico, pero también enséñale estrategias para defenderse de manera segura sin depender siempre de un adulto.



