Que un hijo muestre preferencia por uno de sus progenitores es una situación mucho más común de lo que parece. Confía en mí, lo he visto en más de una ocasión en la asesoría. Pero sí que tengo que decirte que, cuando esa preferencia se mantiene en el tiempo y se dirige siempre hacia el padre, muchas madres sienten rechazo, culpa o miedo a estar perdiendo el vínculo.
Este artículo está pensado para ayudarte a entender por qué ocurre, distinguir cuándo es una fase normal del desarrollo y, sobre todo, saber qué hacer para reconectar con tu hijo sin presión ni culpa.
Causas por las que un hijo puede preferir a su padre
1. Etapas normales del desarrollo infantil
Durante la primera infancia (especialmente entre los 2 y los 5 años), los niños suelen mostrar preferencias claras. No se trata de rechazo, sino de una necesidad evolutiva de seguridad, novedad o regulación emocional.
En estas etapas, el niño busca al adulto que:
Le ayuda mejor a calmarse
Representa novedad o menos tiempo compartido
Tiene un rol más lúdico o menos normativo
2. Diferencias de rol entre madre y padre
En muchas familias, la madre sigue asumiendo más tareas relacionadas con normas, rutinas y límites. El padre, en cambio, suele asociarse a juego, disponibilidad puntual o menor exigencia.
Esto no significa que el niño quiera más a uno que a otro, sino que busca cubrir una necesidad concreta en ese momento.
3. Momentos de cambio o estrés
Cambios como el inicio del colegio, el nacimiento de un hermano, mudanzas o periodos de mayor cansancio emocional pueden hacer que el niño se agarre con más intensidad a la figura que percibe como más reguladora.
4. Dinámicas relacionales no conscientes
A veces, sin darnos cuenta, transmitimos inseguridad, tristeza o enfado cuando sentimos que no somos elegidas. El niño capta estas emociones y puede reforzar la preferencia para protegerse.
¿Es solo una fase o hay que preocuparse?
En la mayoría de los casos, es una fase completamente normal. Suele tratarse de una etapa si:
- La preferencia aparece y desaparece con el tiempo
- El niño acepta a la madre en otros contextos
- No hay rechazo constante ni evitación prolongada
Conviene observar con más atención si:
- El rechazo es intenso y persistente
- El niño muestra angustia al estar con la madre
- Existen antecedentes de separaciones, hospitalizaciones o cambios bruscos
Qué hacer si tu hijo prefiere a su padre
1. No competir ni forzar el vínculo
Obligar al niño a elegir, insistir en que esté contigo o mostrar celos solo aumenta su tensión interna.
2. Revisa tu posición emocional
Pregúntate:
- ¿Me siento rechazada o herida?
- ¿Estoy buscando que mi hijo calme mis emociones?
Cuanto más segura estés tú, más fácil será que el niño se acerque de nuevo.
3. Genera espacios breves y agradables
No necesitas grandes planes. Bastan momentos cortos, sin exigencias, donde el niño pueda disfrutar contigo sin presión.
4. Cuida el lenguaje y las reacciones
Evita frases como:
- “Siempre prefieres a papá”
- “Conmigo nunca quieres estar”
Sustitúyelas por mensajes neutrales y seguros.
5. Apóyate en el padre como aliado
La figura paterna puede ayudar favoreciendo el acercamiento sin imponerlo, validando el vínculo contigo y evitando reforzar la exclusividad.
Errores comunes que empeoran la situación
- Tomarlo como algo personal
- Forzar muestras de cariño
- Compararse con el padre
- Retirarse emocionalmente por dolor
Todos estos comportamientos, aunque comprensibles, suelen reforzar la distancia.
Preguntas frecuentes sobre cuándo un hijo prefiere a su padre
No. La preferencia por uno de los progenitores no está relacionada con el amor, sino con la necesidad emocional que el niño intenta cubrir en ese momento. El vínculo afectivo con la madre no se pierde por una preferencia temporal.
Puede durar desde unas semanas hasta varios meses, dependiendo de la edad del niño, su momento evolutivo y los cambios que esté viviendo. En la mayoría de los casos es una fase normal del desarrollo infantil. leo.
No necesariamente. Muchos niños asocian a un progenitor concreto con la regulación emocional o las rutinas de descanso. Esto no indica rechazo hacia la madre ni un problema en el vínculo.
Conviene observar con más atención si el rechazo hacia la madre es intenso, persistente en el tiempo, genera angustia en el niño o aparece tras cambios importantes como separaciones, pérdidas o situaciones de estrés prolongado.



2 comentarios en “Por qué mi hijo prefiere a su padre: causas reales y cómo reconectar sin forzar”
Mi hija desde hace unos meses ya no quiere estar conmigo, antes quería que le leyera cuentos en la cama y ahora sólo quiere que sea papá. Qué hago?
Hola Pilar! gracias por compartir tu situación. Como os explico en el artículo, esta situación puede ser normal. Pero si sientes que está enfadada contigo, que está más irritable o incluso que han cambiado más cositas, sería recomendable que lo habláramos en una sesión! un besito